Restaurar una chimenea
Esta temporada es la mejor para redecorar las chimeneas porque a pesar de su desuso en verano así estarán listas para el invierno. Así que si necesitas restaurar tu chimenea este artículo te puede ser de mucha ayuda.
Aunque muchas casas no cuentan con una debido al sistema moderno de calefacción, se han vuelto a poner de moda porque la gente ha redescubierto el placer de contemplar el fuego; aunque se tenga una casa con calefacción central. Si todavía existe, con su entorno original, vale la pena que la restaures para devolverle la gloria de antaño.
El exterior de las chimeneas es de una gran variedad de materiales: piedra, ladrillo, madera, metal o azulejos. Los componentes básicos de los marcos o exteriores son unas jambas verticales a ambos lados, un dintel o friso encima y una cornisa opcional. Las de piedra o ladrillo se solían construir in situ, ya fuera con bloques individuales o, en el caso del mármol, de cuatro componentes separados: las dos jambas, el friso y la cornisa. Las de madera se prefabricaban y se montaban, mientras que las de hierro se hacían de una sola pieza con la cornisa atornillada o fijada encima. Las chimeneas de cemento con azulejos se fabricaban en dos partes; el hogar y los paneles de la pared.
Antes de restaurar una vieja chimenea comprueba de qué está hecha; suele ser algo obvio, pero a veces puede aparecer pizarra imitando mármol o una madera blanda teñida como si fuera una madera dura. Respecto a su estado, puedes encontrarte con el hollín normal pero también con que los azulejos o el mármol están rotos o la madera está astillada. Restaurar la chimenea resultara nada fácil pero vale la pena el esfuerzo.
Grupo tei, reparaciones e instalaciones. Obras y reformas Grupo tei. Telf. 91.377.06.07




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